Dia 20. Hoy estaríamos justo en la mitad de una cuarentena propiamente dicha. Palabra que proviene del latín "quadraginta" que significa, cuatro veces diez. El método empezó a utilizarse hace mas de 3000 años en Israel para separar socialmente a los posibles afectados de lepra pero fue en los siglos XIII y XIV cuando mas se puso en practica las para evitar la propagación de la temida y mortal peste.
Hoy en día se sigue utilizando este método, hasta ahora parecía que se usaban en lugares más desfavorecidos y donde la sanidad tiene poco acceso, pero quien diría en el siglo XXI, con tantos avances, tanto tecnológicos, científicos y médicos, terminaríamos usando en todo el mundo un método como el del siglo XIII.
| Foto: Toni Munar |
Hoy viernes, me digo al abrir los ojos nada mas despertarme, un ligero aire deja oír su silbido, abro las persianas, el día esta despejado pero unos espesos cumulonimbos con formas caprichosas pueden verse a lo lejos.
Vuelvo a la cama, repaso las noticias del día, la mayoría de titulares se centran en el desastre económico con consecuencias parecidas o peores que en situaciones de estado de guerra.
Me asomo al balcón, las golondrinas vuelven a dejarse oír, en la calle hay un barrendero empujando el cubo con la escoba dentro de el y sin apenas detenerse en recoger, la falta de presencia humana, ya dije hace unos días que se notaba por la extrema limpieza de sus calles.
Desayuno rápido, ya que en breves minutos entro en antena por vía telefónica, me encierro en mi habitación para hacer desde allí con mas tranquilidad mi intervención del matinal Bon dia de Onamediterrania, me ducho, a medio vestir limpio la lente de Cris y le cargo la tarjeta de memoria, termino de vestirme y salgo a la calle, con ruta improvisada y sin rumbo.
Incluso al recorrer calles desoladas te puedes encontrar sorpresas, si ayer tuve una al encontrarme un amigo, hoy repetí asombro al cruzarme con un profesor que tuve de fotografía.
Nos alegramos de vernos y nos pisamos las palabras al tener mucho de que hablar y contarnos. Me anuncia que aprovecha las salidas de compra para hacer algunas fotos de "gente que esta trabajando en tiempos de cólera". De su hombro izquierdo cuelga una bolsa de compra y en su derecho cuelga una estupenda cámara "Hasselblad" analógica y de formato medio que no puedo remediar el asombrarme al verla -te voy hacer una foto-me dice mientras saca un fotometro del bolsillo de la cazadora, apunta con su cámara tras haber medido la luz y al verlo en la postura no puedo remediar en inmortalizar el momento.
| Foto: Toni Munar |
Intercambiamos números telefónicos para seguir en contacto y extendemos un poco más la conversación. En otro contexto este encuentro hubiese terminado en cualquier bar y hablando mucho mas y de muchos temas que hemos tenido que aplazar.
Decido terminar la ruta en un mercado,uno de los lugares donde la actividad aun se puede decir que esta presente.
Los pescadores tienen dificultades para salir a faenar desde que empezó la cuarentena, las pescaderias siguen ofreciendo su producto aunque no con tanta variedad y las quejas son las mismas que en todos los negocios que siguen abiertos, poco afluencia de clientes, que se nota a simple vista, y precios mas elevados por la escasez del producto.
| Foto: Toni Munar |
| Foto: Toni Munar |
| Foto: Toni Munar |
Al salir de ese tímido bullicio, vuelvo a la realidad que el lugar me ha hecho olvidar por un momento, vuelvo a la calle.
Vuelvo a ver calles vacías.
| Foto: Toni Munar |
| Foto: Toni Munar |
Vuelvo a ver controles callejeros
| Foto: Toni Munar |
y vuelvo a escuchar silencio
| Foto: Toni Munar |
Y mañana, será otro día...





