Si durante los sábados se ralentiza todo, los domingos los movimientos se convierten en pausa. Las calles están poco transitadas y a primeras horas de la maña la actividad es casi nula pienso mientras estoy asomado al balcón y me desperezo. El día es placido sin ninguna nube y ademas le acompaña una temperatura muy agradable. Hoy es el primer Domingo de la fase 2 y mucha puede acudir por primera vez a la playa ya que la mayoría no tienen obligaciones laborales.
Nunca he sido una persona que me guste especialmente la playa como concepto de pasar un día. Mas que la playa diría que lo que no me gusta es el sol, las horas que más disfruto de ella es al amanecer y al anochecer, momentos en que la estrella deja de ser molesta y el lugar se convierte en un lugar tranquilo relajante e idílico.
| Foto de archivo: Toni Munar |
Decido quedarme quedarme en casa como la mayoría de los domingos sobre media mañana un helicóptero de la policía revolotea el centro de forma muy insiste y dando lentos movimientos circulares y monótonos. A lo lejos se pueden oír bocinas insistentes de coches y de todo tipo de vehículos que se van acercando lentamente. La manifestación contra el gobierno que me sorprendió el domingo pasado y lo cual acudí para hacer fotos, vuelve a repetirse de la misma forma, esta vez no decido acudir para no caer en reiteración gráfica.
| Foto Toni Munar |
El resto del día lo disfruto relajado y desconectado de todo tipo de noticias. El domingo es un día para mi.
Y mañana será otro día...