Translate

sábado, 11 de abril de 2020

DIA-XXVIII

Solo quedan 12 días para que oficialmente se cumplan los cuarenta días de rigor. Lo de solo, es un decir, es una palabra que deben utilizan los presos para autocompadecerse y no caer en la desesperación de la espera y ver que el ecuador ya ha pasado y que estamos en la cuenta atrás, porqué ya se sabe que quien espera desespera. Hace unos días una amiga de salud delicada me dijo que le ayudaba mucho el haber estado tanto tiempo en hospitales o convaleciente durante los últimos años, y que esta cuarentena, encontrándose más o menos bien y en casa, le parecían mas una vacaciones que otra cosa. Esta claro que todo depende de como se ve el vaso, si medio lleno o medio vacío, y en este momento que vivimos y en la etapa que estamos del ciclo pienso, que es mas inteligente verlo medio lleno, aunque sea una medida de auto-engaño y de mantener el estado psicológico más saludable, y como decían en la antigua Roma, y mas concretamente el  poeta Décimo Junio Juvenal "Mens sana in corpore sano" mente sana cuerpo sano. Aunque fueran mas satíricos sus poemas y se sepa poco de su vida, Décimo Junio Juvenal, debió poner su mensaje en practica ya que nuestro vocablo, "joven", se supone que deriva  de su nombre.
Sin salir del tema psicológico, hablare de sueños. Nada mas despertar me he acordado de un sueño que tal vez he tenido poco antes de abandonar mi fase REM. Quien me conozca sabrá que soy de dormir pocas horas pero que mi estado de recorrido noctambulo es muy breve, es decir: paso de mi estado de consciencia a inconsciencia de forma inmediata, puedo estar en una conversación acalorada y de inmediato quedarme dormido al llegar mi momento de agotamiento. No es un problema narcolexico, ya que si así fuera eso se repetiría en cualquier momento del día, es mas bien un cambio brusco y que el consciente apura hasta el ultimo instante para dejar paso al inconsciente. El recorrido de mis fases son igual de cortas que mi linea que separa mis estados, puedo pasar de la básica duermevela al estado REM en muy poco tiempo, Si tuviera que definir mi sueño podría definirlo como que duermo rápido,igual que mi despertar, rápido y enérgico.
Después de toda esta explicación diré que los sueños son algo totalmente borrarle par mi, tal vez también sueño tan rápido como el momento que le dedico a el, y que por eso, salvo en extrañas circunstancias, los sueños quedan grabados en mi consciente.
El sueño era simple y sencillo como en su forma y contenido.
Me veía en una calle, que  podría ser de cualquier lugar poblado, nada en ella me identificaba el lugar concreto, parado, en pie, con el aspecto físico que tengo ahora mismo, mi misma forma de vestir, mi estilo, mi mochila a la espalda, Cris colgada de mi cuello, sujetándola con la mano y con el brazo doblado y mi gesto de sorpresa y de desconcierto al verme rodeado de gente que iba, venia y pasaba junto a mi lado.



El desconcierto, la inadaptacion del momento, el asombro, el gesto de incredulidad y sobre todo el giro de imagen circular de 360º  a mi alrededor que cada vez aceleraba su velocidad a medida que los murmullos de la gente sonaban más altos y molestos, hacían que un simple sueño se convirtiera en pesadilla.
La visión incomoda del sueño me hace despertar de inmediato. La situación de esta cuarentena ya se empieza hacer larga, hasta el subconsciente reclama ya una normalidad, el estado habitual que ha vivido siempre, algo tan esencial se ha convertido en pesadilla, jamás hubiera imaginado soñar esto.
Una vez mas decido no salir de casa ya llevo tres días y tengo ganas ya de hacer uso de Cris y de dejar algún testimonio real del día como hago cada vez  que escribo y acompaño fotografías al texto. Fotografías que ya deseo mostrarlas en color, pero ni quiero ni puedo, porqué aun vivimos momentos oscuros y me prometí que no lo haría hasta que pasasen estos momentos de cólera. No digo esto en tono critico, porqué para nada me molesta utilizar esta técnica, y menos aun por cuestiones estéticas, ya que soy un enamorado de la fotografía en blanco y negro, sino por el dramatismo que este proyecta en una imagen. Decía Ted Grant, uno de los grandes foto periodistas de la historia que "cuando fotografías personas en color, fotografías su ropa. Cuando las fotografías en blanco y negro, fotografías su alma". Frase que reafirmo y que estoy totalmente de acuerdo. El color no nos sorprende porqué vemos así, el blanco y negro no solo se deja ver, también muestra y ahora no es momento de mostrar banalidades, más que nunca, es momento de exponer y mostrar el alma.

Y mañana será otro día....