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jueves, 26 de marzo de 2020

DIA-XII

El día amanecido frío y lluvioso, jamás me afectado este tipo de clima, es mas, me afecta más el calor que no el frío.
Cuando empieza la primavera tras un cálido invierno caen los primeros copos de nieve del año.
Hoy tenia pensado salir pero la lluvia es el mayor enemigo de los aparatos electrónicos y a mi cámara fotográfica (que como siga dándole tanto protagonismo en este diario, tendré que ponerle un nombre para dirigirme a ella) tampoco le gusta, y la verdad que fotografiar mientras llueve ni nunca ha sido de mi agrado ni nunca me han salido fotografias dignas, por que termino mas pendiente de otros factores, sobre todo de cubrirla y dejo de dedicarle la concentración necesaria a la toma. Por tanto, otro día mas sin testigo gráfico.
A las nueve en punto vuelvo a entrar en antena vía telefónica y hablo durante media hora en el matinal "Bon dia". Tras colgar vuelvo a pensar en lo mucho que me gusta hacer radio y lo poco  atractiva que es hacerla vía telefónica.

Estudio de radio que tanto añoro.  Foto de archivo: Toni Munar

A media  mañana mientras estoy en plena lectura, soy consciente que llevo días sin escuchar la megafonia de los vehículos de protección civil y los helicópteros policiales ya no revolotean la ciudad  como en los primeros días del aislamiento, lo cual llego a la conclusión de que la gente ya esta lo suficientemente concienciada, dejando a un lado caso aislados que siempre los hay y los habrá, lo cual me alegra saber que el civismo sea unánime y sin llegar al extremo que me contó "gargata profunda" hace unos días, de tener que insultar a la gente que ocupa la calle.
Ya han pasado doce días, y en mi breve recorrido hasta el supermercado de alimentación que hoy ya tocaba visitar para ir abasteciendo la despensa me doy cuenta al pasar por locales cerrados que el paso del  tiempo ya empieza hacer mella en su mobiliario a base de finas capas de polvo.
La tarde transcurre con tranquilidad mientras va lloviendo por momentos y el frío  se deja notar, sigo pendiente del parte meteorológico para la previsión de mañana, por que ante todo mis planes esta el de volver a recorrer las calles para inmortalizar estos momentos que estamos viviendo.
A las 20 horas se repiten los aplausos y esta vez se apunta un coche de la policía haciendo sonar su sirena.
Y mañana será otro día...

APRENDER LECCIONES DE HUMILDAD

Una docena, la primera docena del aislamiento, medida milenaria heredada supuestamente de la antigua Mesopotamia, medida del sistema duodecimal utilizado en astronomía, 12 meses tiene el año y dos fracciones de 12 horas tiene el día. Medida que ni pudo cambiar el sistema métrico implantado por Napoleón, que también los Anglosajones utilizan.
Empiezo el día de hoy reflexionando como hago cada día y estas observaciones a veces me llevan  tan lejos que no se ni expresarlas y ni mucho menos poner palabras a mis pensamientos ni a donde llegan; tanto que no se, si me explicado bien en este párrafo.
Como he dicho, 24 horas tarda mas o menos el movimiento de rotación de la tierra dividido en dos docenas, 12 diurnas y 12 nocturnas y tarda 12 meses mas o menos en cumplir su movimiento de traslación. Hemos sido capaces de poner fracciones al universo, hemos sido capaces de conocer el movimiento gravitatorio que rige el universo, hemos sido capaces de descubrir el numero "PI" que mide las circunferencias, forma geométrica mas común del universo, por no decir casi la única, hemos descubierto el numero áureo o "Fi"numero que rige y tiene como medida la naturaleza; numero que cuando descubrí una noche estrellada de mi doceavo verano de vida, y que puse en practica con el espiral del caracol, los segmentos de las hojas de los arboles y medir todo lo natural que tenia a mano,estuve varios días sin poder dormir plácidamente y sin sacarme de la cabeza el asombro que me creaba esa proporción fantástica e infalible de todo lo natural.
Hemos sido capaces de descubrir, ver,"entender" y comprobar todo esto y no queremos ver algo tan sencillo como es la humildad, humildad como especie; simplemente ver y entender que nuestro planeta es uno mas, un simple grano de arena perdido en un desierto tan extenso como podría ser el  Sahara y nuestra especie una molécula mas que compone ese granito (bueno ni compone, solo es parte de ella) y durante toda la historia nos hemos inventado argumentos y excusas,  bien religiosos, bien existenciales o bien iconicos, para demostrar que somos superiores y únicos: ¿Superiores a que? No somos ni conscientes que nacemos como nace todo, por un encuentro bien de dos moléculas, células o átomos.
Tal vez lo que nos este pasando, y espero que nos sirva, para dejar nuestra soberbia y nuestra superioridad como especie y bajar la cabeza humildemente y ser conscientes que no somos más que una minúscula molécula de un grano de arena en un desierto.