Siendo sábado parece que el tiempo se ralentiza mas, mi estancia en la cama, mi desperezamiento, mi repaso a la prensa, el momento del desayuno e incluso mis movimientos, decisiones y pensamientos necesitan más tiempo de dedicación. Este es el ritmo que me acompaña durante toda la mañana, me dedico a relajarme, a ver la actividad callejera que puede verse desde el balcón, a disfrutar el momento y a leer.
Precisamente por leer me cruzo con una historia curiosa que le pasó a un paisano durante el confinamiento.
Un chico mallorquín de 31 años llevaba casi un año recorriendo toda Europa en su furgoneta y en compañía de su perro cuando le sorprendió el cierre de fronteras de todo el continente por el covid. El 3 de marzo entró en Turquía desde Georgia, en la frontera ya le sometieron a varias pruebas para detectar el virus, mientras el gobierno Español y algunos medios decían por esas fechas que no había de que alarmarse porque los efectos del coronavirus eran mas leves que el de una gripe común y al confiar en esas declaraciones no decidió regresar.
Pero todo cambio en una semana, la dispersión del virus, provoco el cierre inmediato de fronteras y a restringir movimientos, miles de viajeros quedaron atrapados en cuestión de horas y el precisamente no pudo volar al tener como compañía a su perro.
Iban pasando los días y las medidas se hacían más estrictas. Se confino en su furgoneta durante dos semanas a la espera de ver como evolucionaba la situación, tras cruzar el país decidió alquilar una casa en un pequeño pueblo y desde allí ponerse en contacto con las embajadas de la misma Turquía, Bulgaria, Grecia y Rumanía para conseguir un salvo conducto que le lleve directamente a España; las respuestas eran siempre negativas y que lo único que podía hacer era esperar que pasara el tiempo. Tras pasar varios días recibió una llamada de la embajada de Bulgaria anunciándole que se estaba organizando un convoy para salir de Turquía. El 12 de mayo se reunieron 10 vehículos con personas de diferentes nacionalidades para abandonar el país y poder cruzar las fronteras de Bulgaria, Serbia, Croacia, Eslovenia, Austria y Alemania; hasta prácticamente la víspera de la salida no lograron conseguir todos los permisos y fui así como logró regresar.
A estas alturas de la pandemia me doy cuenta que todo el mundo tiene que contar algo, cada persona lo ha vivido de diferente forma y es cierto más que nunca lo de que cada persona es un mundo.
Cuando ya creía que el día se había terminado una quedada improvisada con amistades me llevo a disfrutar por primera vez, tras tantos días, el momento ocioso de la terraza de un bar.
Sobre las 21 horas acudo con ilusión a la cita, ya que llevaba tiempo sin ver mis amistades. El tema principal de la conversación, inevitablemente, es como hemos vivido el confinamiento. Como sorpresa se habla y no se deja de hacer alusiones a este diario, lo cual me llena de orgullo saber que de cierta manera lo han ido siguiendo.
Entre los que componemos el grupo, hay una agregada que en poco tiempo descubro que es enfermera de uno de los hospitales públicos de aquí e inevitablemente pienso que no puedo perder esta oportunidad de saber como se ha vivido realmente.
Tras pedir sentarme a su lado, presentarme y explicarle el proyecto que llevo en marcha, decide cooperar gustosamente con su información, siempre y cuando guarde total anonimato, acto que siempre respeto y doy por evidente.
-¿Como habéis controlado el asunto en general?-le pregunto sin vacilación.
-Empezaré desde el principio. El 10 de marzo, es decir cuatro días antes de que se decretara el confinamiento. Llegó al hospital un hombre con una determinada dolencia, el hombre ademas venia con unos síntomas catarrales evidentes, tan evidentes que nadie le dio la mas mínima importancia. Acaban ingresandolo por su dolencia, por la que vino, y hasta el día siguiente a un medico no se le ocurrió hacerle la prueba del covid-19. El hombre da positivo y a todo el personal que ha tenido algun tipo de contacto con el nos mandan a casa durante diez días, ya que si nos hacían el test nos daría negativo. Me aislé durante 12 días en casa y tras no tener ningún síntoma me hicieron la prueba dándome negativo y me incorporo al trabajo con normalidad.
-¿Y como fue el trabajo a partir de aquí?
-Me encontré con la situación bastante avanzada y diferente. Me fui el 12 de marzo y no volví hasta el 25, los contagios ya eran bastantes, había incluso gente en la UCI y algún fallecido.
-¿Te fuiste dejándolo todo con normalidad y al volver te encontraste un caos no?-pregunto esperando una afirmación como respuesta.
-No me encontré ningún caos. Aquí las cosas nos han ido muy bien-me contesta con rotundidad-Alentrar el confinamiento todas las citas de cirugía se suspendieron evidentemente y por tanto se utilizo las salas de URPA (unidad de rehabilitación postanestesica) la UCI (unidad de cuidados intensivos) y una planta prácticamente total para enfermos no en estado grave. Ni saturación ni falta de medios hemos tenido, solo los primeros 15 días nos restringían el material por si a caso, pero nos llego una remesa enorme por el govern balear que había comprado ya a partir de aquí ya todo fue rodado. Aquí todo ha ido muy bien la verdad, por lo que cuentan en la península ha sido un caos...
-Me alegra y me sorprende al mismo tiempo me sorprende tu respuesta- le digo mientras tomo alguna nota-¿Ademas de esta etapa de aislamiento tuviste otra etapa igual?
-A mi concretamente no ha sido necesario. Tengo compañer@s que si, e incluso que les ha dado positivo. Repito aquí ha estado todo el tiempo muy controlado y todo muy bien, así como el gobierno central ha sido un desastre como ha gestionado esto, aquí se ha llevado muy bien, tanto a nivel gestión, como a nivel de infraestructuras y medios.Ojala que el gobierno hubiese actuado como lo ha hecho aquí... Antes tenia ideales politicos y era activista y seguidores de ellos y ahora he visto que la situacion es tan grave y tanto a nivel nacional como mundial ¿Como se puede politizar algo tan grave? Me han decepcionado tanto que mis ideales han desaparecido me los han borrado...
-Pienso exactamente lo mismo y lo mismo me ha ocurrido-contesto con rotundidad y convencimiento mientras pienso dejar por zanjada la conversación por no abusar del momento de ocio que ella disfruta.
Sigo disfrutado de la velada en compañía de mis amistades, olvidándome del tema y dedicándome mas al momento ocioso. Poco mas de las doce los camareros empiezan a recoger y a prepararse para el cierre. Uno de ellos camareros mientras va plegando mesas entabla conversación con nosotros, ya que apenas somos los últimos en ocupara el local.
-Lo que pasa en Ecuador si que es increíble-anuncia el camarero-No van a recoger los cadáveres y los queman en medio de la calle por desesperación y cuando ya empiezan.
-Vi eso al principio de la pandemia, pero como muchas otras cosas pensaba que era uno de los muchos bulos que se leen-contesto.
-Durante el confinamiento he tenido y sigo teniendo contacto con la familia y no es un bulo no, ellos mismo lo han visto y me lo han contado.
-¿Y como se ha vivido allí el confinamiento?
-La gente se ha confinado por su cuenta, hay barrios conflictivos que no siguen las normas. Pero el gobierno no ha dado ninguna indicacion y ni parecido por ningún ente publico ha dar ningun comunicado, es mas se han ido a las islas Galapago...
-¿Me estas diciendo que se ha desatendido totalmente?-Pregunto asombrado.
-Así como te lo digo, el y toda la cúpula política han desaparecido y lo ha dejado en manos de los militares para que controlen la situación.
-Dejar el país en manos de los multares puede ser muy peligroso, tal vez encuentre su silla ocupada-digo sonriendo irónicamente.
-Le da igual, si la encuentra ocupada ya debe saber a donde ir para tener sus espaldas cubiertas...
La tarea del camarero irrumpe la conversación, los asombros entre nosotros se dejan oir y notar por los comentarios del camarero.
Damos por terminada la velada, nos despedimos en esa misma terraza con el animo de repetirlo de nuevo.
Llego a casa sobre la una, tras desvestirme, me tumbo en la cama, me noto cansado, apago la luz y hago memoria de todas las cosas que me han contado y así termino durmiéndome.
Y mañana será otro día...
Iban pasando los días y las medidas se hacían más estrictas. Se confino en su furgoneta durante dos semanas a la espera de ver como evolucionaba la situación, tras cruzar el país decidió alquilar una casa en un pequeño pueblo y desde allí ponerse en contacto con las embajadas de la misma Turquía, Bulgaria, Grecia y Rumanía para conseguir un salvo conducto que le lleve directamente a España; las respuestas eran siempre negativas y que lo único que podía hacer era esperar que pasara el tiempo. Tras pasar varios días recibió una llamada de la embajada de Bulgaria anunciándole que se estaba organizando un convoy para salir de Turquía. El 12 de mayo se reunieron 10 vehículos con personas de diferentes nacionalidades para abandonar el país y poder cruzar las fronteras de Bulgaria, Serbia, Croacia, Eslovenia, Austria y Alemania; hasta prácticamente la víspera de la salida no lograron conseguir todos los permisos y fui así como logró regresar.
A estas alturas de la pandemia me doy cuenta que todo el mundo tiene que contar algo, cada persona lo ha vivido de diferente forma y es cierto más que nunca lo de que cada persona es un mundo.
Cuando ya creía que el día se había terminado una quedada improvisada con amistades me llevo a disfrutar por primera vez, tras tantos días, el momento ocioso de la terraza de un bar.
Sobre las 21 horas acudo con ilusión a la cita, ya que llevaba tiempo sin ver mis amistades. El tema principal de la conversación, inevitablemente, es como hemos vivido el confinamiento. Como sorpresa se habla y no se deja de hacer alusiones a este diario, lo cual me llena de orgullo saber que de cierta manera lo han ido siguiendo.
Entre los que componemos el grupo, hay una agregada que en poco tiempo descubro que es enfermera de uno de los hospitales públicos de aquí e inevitablemente pienso que no puedo perder esta oportunidad de saber como se ha vivido realmente.
Tras pedir sentarme a su lado, presentarme y explicarle el proyecto que llevo en marcha, decide cooperar gustosamente con su información, siempre y cuando guarde total anonimato, acto que siempre respeto y doy por evidente.
-¿Como habéis controlado el asunto en general?-le pregunto sin vacilación.
-Empezaré desde el principio. El 10 de marzo, es decir cuatro días antes de que se decretara el confinamiento. Llegó al hospital un hombre con una determinada dolencia, el hombre ademas venia con unos síntomas catarrales evidentes, tan evidentes que nadie le dio la mas mínima importancia. Acaban ingresandolo por su dolencia, por la que vino, y hasta el día siguiente a un medico no se le ocurrió hacerle la prueba del covid-19. El hombre da positivo y a todo el personal que ha tenido algun tipo de contacto con el nos mandan a casa durante diez días, ya que si nos hacían el test nos daría negativo. Me aislé durante 12 días en casa y tras no tener ningún síntoma me hicieron la prueba dándome negativo y me incorporo al trabajo con normalidad.
-¿Y como fue el trabajo a partir de aquí?
-Me encontré con la situación bastante avanzada y diferente. Me fui el 12 de marzo y no volví hasta el 25, los contagios ya eran bastantes, había incluso gente en la UCI y algún fallecido.
-¿Te fuiste dejándolo todo con normalidad y al volver te encontraste un caos no?-pregunto esperando una afirmación como respuesta.
-No me encontré ningún caos. Aquí las cosas nos han ido muy bien-me contesta con rotundidad-Alentrar el confinamiento todas las citas de cirugía se suspendieron evidentemente y por tanto se utilizo las salas de URPA (unidad de rehabilitación postanestesica) la UCI (unidad de cuidados intensivos) y una planta prácticamente total para enfermos no en estado grave. Ni saturación ni falta de medios hemos tenido, solo los primeros 15 días nos restringían el material por si a caso, pero nos llego una remesa enorme por el govern balear que había comprado ya a partir de aquí ya todo fue rodado. Aquí todo ha ido muy bien la verdad, por lo que cuentan en la península ha sido un caos...
-Me alegra y me sorprende al mismo tiempo me sorprende tu respuesta- le digo mientras tomo alguna nota-¿Ademas de esta etapa de aislamiento tuviste otra etapa igual?
-A mi concretamente no ha sido necesario. Tengo compañer@s que si, e incluso que les ha dado positivo. Repito aquí ha estado todo el tiempo muy controlado y todo muy bien, así como el gobierno central ha sido un desastre como ha gestionado esto, aquí se ha llevado muy bien, tanto a nivel gestión, como a nivel de infraestructuras y medios.Ojala que el gobierno hubiese actuado como lo ha hecho aquí... Antes tenia ideales politicos y era activista y seguidores de ellos y ahora he visto que la situacion es tan grave y tanto a nivel nacional como mundial ¿Como se puede politizar algo tan grave? Me han decepcionado tanto que mis ideales han desaparecido me los han borrado...
-Pienso exactamente lo mismo y lo mismo me ha ocurrido-contesto con rotundidad y convencimiento mientras pienso dejar por zanjada la conversación por no abusar del momento de ocio que ella disfruta.
Sigo disfrutado de la velada en compañía de mis amistades, olvidándome del tema y dedicándome mas al momento ocioso. Poco mas de las doce los camareros empiezan a recoger y a prepararse para el cierre. Uno de ellos camareros mientras va plegando mesas entabla conversación con nosotros, ya que apenas somos los últimos en ocupara el local.
-Lo que pasa en Ecuador si que es increíble-anuncia el camarero-No van a recoger los cadáveres y los queman en medio de la calle por desesperación y cuando ya empiezan.
-Vi eso al principio de la pandemia, pero como muchas otras cosas pensaba que era uno de los muchos bulos que se leen-contesto.
-Durante el confinamiento he tenido y sigo teniendo contacto con la familia y no es un bulo no, ellos mismo lo han visto y me lo han contado.
-¿Y como se ha vivido allí el confinamiento?
-La gente se ha confinado por su cuenta, hay barrios conflictivos que no siguen las normas. Pero el gobierno no ha dado ninguna indicacion y ni parecido por ningún ente publico ha dar ningun comunicado, es mas se han ido a las islas Galapago...
-¿Me estas diciendo que se ha desatendido totalmente?-Pregunto asombrado.
-Así como te lo digo, el y toda la cúpula política han desaparecido y lo ha dejado en manos de los militares para que controlen la situación.
-Dejar el país en manos de los multares puede ser muy peligroso, tal vez encuentre su silla ocupada-digo sonriendo irónicamente.
-Le da igual, si la encuentra ocupada ya debe saber a donde ir para tener sus espaldas cubiertas...
La tarea del camarero irrumpe la conversación, los asombros entre nosotros se dejan oir y notar por los comentarios del camarero.
Damos por terminada la velada, nos despedimos en esa misma terraza con el animo de repetirlo de nuevo.
Llego a casa sobre la una, tras desvestirme, me tumbo en la cama, me noto cansado, apago la luz y hago memoria de todas las cosas que me han contado y así termino durmiéndome.
Y mañana será otro día...