Nada más despertar, deduzco, por la luz que atraviesa las persianas de mi dormitorio, que hoy el día es más apacible que el de ayer. Abro las persianas y mi deducción se convierte en evidencia. Los fotógrafos con el paso del tiempo y la experiencia llegamos a conocer las intensidades de luces y sombras. Cuando estudie fotografía uno de mis profesores nos decía que: "con el tiempo os terminareis fiando mas de lo que os dicen vuestros ojos que la medición que os indica un fotometro" Que exagerado pensé en su día cuando tan solo era un jovenzuelo, pues ya he llegado a esa fase, y puedo garantizar que razón no le faltaba. Las miles de fotos que hecho en mi vida ya me han desarrollado ese instinto, en cualquier situación y de forma instintiva se medir la velocidad, el diafragma y el ISO que requiere cada momento según la luz se vaya a fotografiar o no. La experiencia se consigue con el paso del tiempo, otra razón para comprobar que me estoy volviendo viejo.
Cris, le llamaré Cris. Anoche, pensé en lo que había escrito haciendo alusión al protagonismo de mi cámara fotográfica en este diario y que tantas cosas hemos vivido juntos, creo que es merecedora de un bautizo, a partir de ahora le llamaré, Cris...porque me gusta.
Consulto la prensa desde la cama como cada mañana, me asomo al balcón mientras me desperezo, desayuno y pienso que hoy si que es buen día para salir.
Tras ducharme, me visto, me cuelgo la mochila a la espalda y salgo a la calle.
Al recorrer pocos pasos me doy cuenta, al ir mirando al suelo, que en la ciudad se va notando la falta de presencia humana; las papeleras están prácticamente vacías y en el suelo cuesta ver una colilla o un simple papel. Curiosamente mientras pienso esto veo venir un vehículo aspirador del servicio de limpieza, que la conductora al cruzarse me sonríe y me saluda con la mano. como si me confirmara el pensamiento que tengo en este momento.
Sigo mi ruta, un aviso hace que mi móvil suene, me detengo en las desiertas ramblas para consultar lo recibido.
-Perdón, caballero...-oigo una voz tras de mi, y veo un policía local montado en bicicleta como salido de la nada, me doy la vuelta.
-Veo que eres de prensa-me dice al ver la credencial colgada de mi cuello.
-Sí-contesto con una sonrisa,
-Buenos días-se despide.
Vuelvo a mi mensaje, y veo un anuncio que el personal sanitario reclama ayuda de la ciudadanía con cualquier objeto que les ayude a prevenirse de los contagios.
Me doy cuenta mientras sigo mi ruta que la gente que ocupa la calle es solo por cuestiones laborales. La construcción se sigue debatiendo desde el Govern si se tendría que interrumpir las obras, pero mientras tanto siguen en activo el 80% de las construcciones.
| Foto: Toni Munar |
| Foto: Toni Munar |
Las furgonetas de reparto siguen haciendo sus rutas con total normalidad, tal vez con más trabajo que nunca, debido a que ha subido mas de un 40% las compras online.
| Foto: Toni Munar |
El mantenimiento de las calles tampoco puede faltar.
| Foto: Toni Munar |
Algunas oficinas del estado que le gobierno decretó como necesarias también siguen trabajando mientras la gente sigue acudiendo aunque sea guardando las distancias de seguridad.
| Foto: Toni Munar |
Los estancos también son negocios que el estado decreto como de primera necesidad y prueba de ello son sus colas.
| Foto: Toni Munar |
Ayer mientras llovía pensé en que uno de mis objetivos sería ser testigo de un control de carretera. Los controles se hacen al azar y es difícil saber donde se harán exactamente ya que se planean al momento y en estricto secreto. Pueden soplarme la localización en un momento determinado pero no sería la primera vez que la fuente del testimonio esta errada y al llegar donde te dicen no hay ni asomo de lo que esperas.
Sin necesitar "soplo", yendo a ciegas y solo por causas del destino, al seguir andando por las calles de la desértica Palma, me encuentro un control de trafico frente a Sa llotja, a escasos metros de mí.
| Foto: Toni Munar |
| Foto: Toni Munar |
Un coche de la policía local cruzado en la calzada, un furgón, una linea de conos y seis agentes componen el reten.
| Foto: Toni Munar |
| Foto: Toni Munar |
| Foto: Toni Munar |
| Foto: Toni Munar |
Tras hacer mis pertinentes fotos con total impunidad.entablo una conversación con el que dirige la operación.
| Foto: Toni Munar |
| Foto: Toni Munar |
-¿Como se comporta la gente?-pregunto tras saludarnos.
-Hoy hemos parado un hombre que venía a Palma desde Alaró porque le hacia ilusión ver como estaba la ciudad... como si viniera a ver las luces de navidad.
Imaginando la situación, el tono con que me lo cuenta el agente y la comparación, no puedo resistirme a no reír.
-Pero bueno, la verdad que el 98% de la gente esta muy concienciada y respeta mucho la situación-contesta con orgullo-¿Te han enviado aquí o estas por casualidad?-me pregunta con interés.
-La verdad que ha sido casualidad, salgo a la caza de lo que encuentro.
Nada más terminar la conversación veo como a uno de los vehículos que acaban de detener en el control es sancionado.
| Foto: Toni Munar |
Sigo andando por calles desoladas y una ambulancia a lo lejos con sus luces tan características me llama la atención y me acerco a ella acelerando el paso, incluso corriendo, para llegar antes de que se marche.
| Foto: Toni Munar |
-¿Como lleváis la situación?-pregunto a la mujer de la ambulancia tras saludarnos.
-Yo estoy en ambulancia, no estoy en clínica. La situación se desborda por momentos pero más o menos esta la cosa controlada, no como en otros sitios que no dan a basto.
-Me alegra saberlo...¿Estas aquí en la calle por algo relacionado con el coronavirus?
-Acabo de acompañar a una señora que le han dado el alta hospitalaria por un motivo que no tiene nada que ver, como ahora los familiares no pueden venir a por ellos nosotros nos encargamos.
| Foto: Toni Munar |
De regreso a casa miro la hora y ya se acerca la hora de comer, me empiezo a notar cansado, intento calcular mentalmente los kilómetros que he recorrido y sobretodo hago resumen hacia mis adentros de lo intensa que ha sido la mañana y pienso con una sonrisa que ojala todas las jornadas a partir de ahora fueran como esta ¿Quien dijo que el numero 13 es fatídico? La euforia del día me marca el próximo reto, entrevistar a algun@ superviviente del coronavirus, tal vez no lo logre,difícil reto, pero no imposible, por intentarlo que no quede.
Poco antes de llegar a casa me cruzo con el edificio de la "conselleria de salut" y su cartel me llama la atención.
| Foto: Toni Munar |
A las 20 horas se repiten los aplausos desde los balcones y ventanas y esta vez, bocinas de autobuses de linea, de vehículos particulares y sirenas de la policía se suman al bullicio.
Todos deseamos que esto termine lo antes posible.
Y mañana será otro día....









