Leyendo la prensa desde la cama como hago cada mañana, decido salir por la tarde y quedarme en casa, y ver el ambiente de la calle a esas horas, ya que desde que empezó la fase 1 aun no he callejeado durante esos momentos del día. Si me he acostumbrado hacerlo durante las mañanas sobre todo es por cuestiones de luz para que no tengo problemas con las fotografías, aunque una cámara si se sabe utilizar adecuadamente puede engañar a la luz y sin necesidad de utilizar flash, artilugio practico pero que no me agrada como proyecta la luz y solo utilizo cuando no queda mas remedio o en una situación de apuro.
Al sentarme a escribir este diario me he dado cuenta que hoy tengo mas imágenes que palabras.
El ambiente de la calle va volviendo a la normalidad, la gente ya pasea con total tranquilidad, es tan imposible ya ver una calle vacía como era ver una calle con gente en los primeros días de cuarenta,
las tiendas ya están abiertas con normalidad y la gente hace cola ante la puerta y las terrazas de los bares se llenan de forma moderada y controlada.
| Foto: Toni Munar. |
| Foto: Toni Munar. |
| Foto: Toni Munar. |
Pero lo que sigue sorprendiéndome, es la poca fluidez de tráfico que aun existe en las calles de Palma.
| Foto: Toni Munar. |
Cuando empezó la fase 1, el ayuntamiento destinó 14 kilómetros urbanos para peatonalizarlos durante las horas estipuladas, de 20 a 23 horas, para que la gente guardase las distancias entre sus paseos o para practicar deporte.
A las 19 horas la policía local inicia el cierre de calles y utiliza autobuses de linea a modo de bolardos para evitar posibles atentados Yihaidistas.
| Foto: Toni Munar. |
| Foto: Toni Munar. |
| Foto: Toni Munar. |
La gente aprovecha con ilusión las horas indicadas para sus paseos de forma moderada, mostrando deseo e ilusión por ir volviendo poco a poco al normalidad.
| Foto: Toni Munar. |
| Foto: Toni Munar. |
Tras terminar mi ruta por el paseo marítimo y de regreso a casa, decido pasar por el barrio de Santa Catalina, conocido como el "Soho" de Palma por el semblante al barrio Londinense, tanto por ser cuna de artistas como por su bullicioso ambiente, tanto nocturno como de "tardeo", término y forma de disfrutar la tarde de forma ociosa como si fuera la noche, que tanto a popularizado este barrio. Su bullicio a vuelto de cierta manera, aunque sea a medio gas, la mayoría de locales siguen cerrados y solo han reabierto los que disponen de terraza.
| Foto: Toni Munar. |
Y mañana será otro día...


