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viernes, 8 de mayo de 2020

DIA-LV

Nada más despertarme me viene a la memoria unos sentimientos contradictorios, lo cual me confirma la complejidad de mi psique, parece como si extrañara esa situación tan asombrosa, incomoda y sobrecogedora de los primeros días, que mientras los vivía me estremecían y deseaba que eso terminara lo antes posible; es como un juego contradictorio, que me cuesta entenderme a mi mismo,  explicarlo y mucho mas redactarlo ya que no soy muy hábil en la escritura. Es como si mi estado ya empezaba habituarse a la situación, y la comprendiera, supongo que es algo parecido a un síndrome de  Estocolmo que padece un secuestrado con sus secuestradores. Recuerdo que en  más de una ocasión entre la más absoluta desolación mis ojos se empañaron de lagrimas. No se si lo que padezco es un síntoma habitual al vivir situaciones así, me alegra ver las calles como se están animando poco a poco pero al mismo tiempo esa alegría se mezcla con una extraña añoranza recordando los insoportables días anteriores, los días de la marmota, los días que deseaba que pasara el tiempo lo más rápido posible y los días de cólera. 
Es cierto que siempre he sido una persona muy compleja y ambigua y que a estas alturas de mi vida aun me sorprendo de mis pensamientos, dándole muchas veces la culpa a mi dislexia de mi modo de ver todo lo que rodea. Es difícil explicar algo cuando ni uno mismo se entiende.

Repasando desde la cama las noticias como hago cada mañana, me preocupa una especialmente a modo local que ya venia gestándose desde los primeros días del confinamiento. Una de las primeras medidas drásticas que se tomaron en las islas desde que se decretaron las medidas de cuarentena fue cerrar de forma inmediata aeropuertos y puertos a todo pasajero que no fuera residente, Las navieras se comprometieron pero con condiciones de que el estado pagara las consecuencias y los gastos que le aportaban al seguir utilizando los trayectos diarios que abastecen a las islas de todo tipo de productos que transportan de la península de forma marítima para que a los ciudadanos no les faltara de nada. Han pasado 54 días y la paciencia de las navieras se esta acabando mientras el gobierno sigue sin cubrir los gastos que habían acordado y las amenazas de cortar el trasporte por vía marítima ya se han hecho presentes advirtiendo que ya la situación es insostenible. Si esto llegar a ocurrir la situación seria nefasta y llegaría a crear un gran caos que ni quiero imaginar.

El próximo lunes empieza la fase1. Apertura de lugares de culto, de hoteles, reservando las zonas comunes, apertura del pequeño comercio, apertura de terrazas con el 30% de limitación y se reanudara sin restricciones el sector agrícola y pesquero.
La actividad ya deja verse en algunos negocios y se preparan para la apertura.

Foto: Toni Munar

Los bares también se van preparando para la apertura pero se prohibirá la entrada a los locales, tan solo terrazas.
 

Foto: Toni Munar
Foto: Toni Munar

Foto: Toni Munar

Y mañana será otro día...

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