Hoy con mas motivo que nunca, me he asomado al balcón antes de leer las noticias del día. El gobierno decretó que toda persona que no entrara en la franja de edad infantil, ni en edades avanzadas podían salir de 6 a 11 y de 20 a 23 horas a partir de hoy. Son las 9 horas más o menos cuando me asomo, y el flujo de gente ya se deja ver, me visto rápido, no pierdo el tiempo en desayunar, cargo con mi mochila, me cuelgo a Cris al cuello y salgo a la calle pensando que solo tengo una hora para ver el cambio significativo de esta ultima etapa de la fase 0.
La gente ha salido en masa pero guardaba las distancias de seguridad entre ellos, En general se ven gestos de una mezcla de alegría y de incredulidad. Gente paseando, gente relajándose y disfrutando de su libertad bien junto al mar o bien simplemente paseando donde sea, gente haciendo runing, ciclismo, patinando, gente, paseando las mascotas, gente haciendo cola en los negocios como se ha hecho hasta ahora y por supuesto compras a lo que ha sido el producto estrella y mas cotizado sin motivo aparente, el papel higiénico.
La gente ha salido en masa pero guardaba las distancias de seguridad entre ellos, En general se ven gestos de una mezcla de alegría y de incredulidad. Gente paseando, gente relajándose y disfrutando de su libertad bien junto al mar o bien simplemente paseando donde sea, gente haciendo runing, ciclismo, patinando, gente, paseando las mascotas, gente haciendo cola en los negocios como se ha hecho hasta ahora y por supuesto compras a lo que ha sido el producto estrella y mas cotizado sin motivo aparente, el papel higiénico.
El tráfico también se ha dejado notar, por primera vez en días he oído la bocina de un coche, sonido tan habitual en las ciudades pero que me ha molestado enormemente, lo cual me ha hecho recordar los inconvenientes de que todo vuelva a la normalidad aunque falte aun bastante para llegar a ella.
Desde siempre, los primeros días de mayo, y por razones obvias, los relaciono con uno de mis pintores predilectos de la historia, me refiero a Francisco de Goya. Curiosamente hoy, y muy modestamente hablando, e inmortalizado un momento que tras verlo en la pequeña pantalla de Cris he caído en la cuenta de la similitud del famoso cuadro "perro semihundido" de la etapa negra del genial artista.
Por primera vez en casi 50 días voy a permitirme analizar una fotografía mía, no por la similitud del artista Aragonés ni muchísimo menos, sino por lo que me ha motivado al ver la imagen antes de hacerla y el porque he congelado el momento.
La fotografía pienso que representa de una forma figurada lo que estamos viviendo bajo el confinamiento y la situación en si, una etapa de nuestra vida que nos supera en todos los aspectos, nos inquieta, nos ahoga, nos asfixia, un ahogamiento como el que parece padecer la mujer al asomar su cabeza tras un muro, con la mascarilla y al mismo tiempo con su mirada baja, demostrando resignación, impotencia y sumisión, como padecemos todos ante esta situación.
En fotografía hay una actitud que se denomina, "el instante decisivo", es decir, ver y retratar sin dudar, un mínimo instante puede cambiar el conjunto de la imagen y el significado de esta, y asi ha sido realizada, seguramente si hubiese vacilado minimamente la imagen no hubiese conseguido el mismo resultado. De las casi 1200 fotografías que llevo hechas hasta ahora sobre el confinamiento, esta es sin duda alguna desde mi modo de ver la que de manera metafórica y muy explicita escenifica lo que esta siendo esta situación y lo que sentimos como conjunto de la sociedad a la que pertenecemos.
Y mañana será otro día...
| Foto: Toni Munar |
| Foto: Toni Munar |
| Foto: Toni Munar |
Desde siempre, los primeros días de mayo, y por razones obvias, los relaciono con uno de mis pintores predilectos de la historia, me refiero a Francisco de Goya. Curiosamente hoy, y muy modestamente hablando, e inmortalizado un momento que tras verlo en la pequeña pantalla de Cris he caído en la cuenta de la similitud del famoso cuadro "perro semihundido" de la etapa negra del genial artista.
Por primera vez en casi 50 días voy a permitirme analizar una fotografía mía, no por la similitud del artista Aragonés ni muchísimo menos, sino por lo que me ha motivado al ver la imagen antes de hacerla y el porque he congelado el momento.
La fotografía pienso que representa de una forma figurada lo que estamos viviendo bajo el confinamiento y la situación en si, una etapa de nuestra vida que nos supera en todos los aspectos, nos inquieta, nos ahoga, nos asfixia, un ahogamiento como el que parece padecer la mujer al asomar su cabeza tras un muro, con la mascarilla y al mismo tiempo con su mirada baja, demostrando resignación, impotencia y sumisión, como padecemos todos ante esta situación.
En fotografía hay una actitud que se denomina, "el instante decisivo", es decir, ver y retratar sin dudar, un mínimo instante puede cambiar el conjunto de la imagen y el significado de esta, y asi ha sido realizada, seguramente si hubiese vacilado minimamente la imagen no hubiese conseguido el mismo resultado. De las casi 1200 fotografías que llevo hechas hasta ahora sobre el confinamiento, esta es sin duda alguna desde mi modo de ver la que de manera metafórica y muy explicita escenifica lo que esta siendo esta situación y lo que sentimos como conjunto de la sociedad a la que pertenecemos.
| Foto: Toni Munar |
Y mañana será otro día...
No hay comentarios:
Publicar un comentario